Certificación PEFC de la Deforestación Cero: Una ventaja competitiva
26 de marzo de 2025 Columna de opinión
La Unión Europea ha emitido el Reglamento contra la Deforestación, más conocido como EUDR, que tiene como objetivo reducir la producción y el consumo de productos en el mercado de la UE que están vinculados a la deforestación y la degradación forestal. Este reglamento obliga a las empresas productoras a demostrar, mediante mecanismos de debida diligencia y geolocalización, que sus productos se elaboran legalmente y sin deforestación. La definición de “productos de madera” abarca una amplia gama de productos elaborados en Chile a partir de madera sólida y celulosa.
PEFC es un sistema internacional de certificación de la gestión forestal sostenible, una organización de origen europeo sin fines de lucro que ha establecido nuevos requisitos para la gestión de los bosques y la trazabilidad de sus productos derivados, en línea con el cumplimiento de la EUDR para la comercialización de productos de origen forestal. Para esto, el nuevo módulo de debida diligencia del sistema PEFC, con base en auditorías de tercera parte, busca reducir a un nivel insignificante el riesgo de usar madera proveniente de fuentes controversiales.
Chile tiene un sistema nacional de certificación forestal de tercera parte reconocido hace 21 años por PEFC, siendo desde el 27 de febrero de 2025 el primer país de esta alianza global que ha incorporado los nuevos requisitos europeos referentes a deforestación y degradación cero en su estándar de gestión forestal sostenible; logro alcanzado con el propósito de acceder tempranamente a los múltiples beneficios de la certificación PEFC para el comercio exterior de productos forestales, así como para dar una oportunidad a las empresas certificadas de liderar el camino hacia la no-deforestación.
Dado que la certificación forestal chilena ha regulado en los hechos la no deforestación y la no degradación de los bosques desde 2004, el principal ajuste realizado en la normativa fue explicitar la prohibición de la deforestación y degradación, cuyo cumplimiento es ahora verificable mediante auditorias con base en la geolocalización de las operaciones forestales y la tecnología digital que permite detectar si se dan cambios de un bosque a otros fines de uso del suelo (deforestación), así como el reemplazo del bosque nativo por plantaciones (degradación), desde el 31 de diciembre de 2010.
Para que el sistema chileno esté operativo desde el inicio de la aplicación de la EUDR (31 de diciembre de 2025), se están tomando las medidas necesarias de capacitación y acreditación de los organismos de certificación, y de preparación de las empresas certificadas, para que la deforestación cero sea un compromiso de sostenibilidad que permita destacar el alto nivel alcanzado en la gestión forestal en Chile, es decir, que en lugar de ser una traba burocrática la EUDR genere para quien esté certificado una ventaja competitiva.
André Laroze
PhD en Recursos Forestales y
CEO PEFC Chile